2017/03/04

En moto, al fin del mundo...

...Con este título sobre ruedas, tengo que confesar que ningún medio de transporte me depara tantas sensaciones y riqueza personal, como viajar y desplazarme en moto.
   No tengo antepasados, en mi casa siempre han sido reacios. Pero tengo que reconocer, que montar en moto ha sido desde mi adolescencia, probablmente en el inicio como elemento de rebeldía, una de mis grandes pasiones junto a practicar deporte y compartir con mis amigos.
   Me inicié joven, con quince años tuve un ciclomotor, la mítica Rieju Drac, que aún conservo con mucho mimo. Aprovechando la separación de mis padres, ya se sabe, "no hay mal que por bien no venga" recorrí miles de kilómetros y más vivencias junto a muchos amigos de aquí, de Sevilla la Nueva. ¿Os acordáis?.