Subir al Monte Abantos como describía en un post en este blog http://bit.ly/1LqsA4l tiene un encanto especial. Desde Sevilla la Nueva es el entorno más próximo para sentir la calma y grandeza de la montaña.
Inicio la temporada de entrenos en montaña del 2015, como siempre madrugando. Lo de menos es subir a sus a 1.753mtrs. con 811mtrs. de desnivel y 13,05Kms., lo más son las 2h05´30´´ de comunión con la naturaleza, el silencio, la fauna, las rocas, la vegetación y en esta ocasión siendo invierno, la nieve.
Si quieres ampliar info de los tracks y características de esta ruta puedes visitar http://bit.ly/1AveSsf mi canal wikiloc.
Un frío y nevoso 29 de diciembre de 1963 mi desconocido pero siempre presente Abuelo Bienvenido Agraz Mur, con tan solo 39 años, recorría por última vez el sendero que une Cortalaviña a Tella en mi Pirineo Aragonés.
51 años después, con la felicidad que supone poder seguir disfrutando de mi Abuela Rosa Galicia -cargó en su vida con muchas penas y más trabajo-, y estas Navidades, poder disfrutar de la casa que su hija ha podido levantar junto a su hermana, gracias a muchas horas de trabajo de las tres, el Abuelo Eugenio -D.E.P.- y especialmente mi Tío Esteban, verdadero corazón, cabeza pensante y otras cuestiones que desde sus primeras visitas y horas de trabajo en los distantes años 70 junto a mi tía de recien casados y con su hermano Delfin y su mujer Lucía, entre todos han hecho real un sueño, que el Abuelo Bienvenido tuvo que abandonar prematuramente, quedándose el material de construcción en su puerta... y que vicisutudes de la vida, se llegó a desplomar el tejado en los años setenta sirviendo de basurero, me dispongo a recorrer estos "tristes montes" -insigne obra de Severino Pallaruelo, ed. Xordica-, que paradójicamente tanta felicidad me deparan.
Y así comparto contigo la Ruta del Abuelo Bienvenido, cargada de sentimiento y que recorre bellos paisajes por donde él vivió. Partimos de Casa Pigón en Cortalaviña, para emprender el PR que nos llevará hasta Tella. Vamos ganando altura y cobrando vistas sobre el valle del Cinca, para llegar a Tella. En ella, me acerco a ver Casa Matías, de donde era el abuelo. Tras beber en la fuente próxima, un breve acceso al cementerio para "saludar" al abuelo, y a mi otro abuelo allí enterrado, así ejerció, Eugenio.